
El proyecto Exomars que pretende llevar a cabo una explotación en Marte, a través de la Agencia Europea del Espacio (ESA) ha sufrido varios cambios de fechas, replanteamientos y limitaciones presupuestarias desde que se propuso hace ya varios años, ha sido aceptada una nueva configuración.
El origen era un vehículo robot todoterreno para explorar la superficie del planeta rojo (primero de la ESA) y su coste se estimó en mil millones de euros que nunca se llegaron a cubrir entre los 13 países miembros de la ESA (incluida España) interesados en participar en la misión. Pero ahora Exomars se ha dividido en dos misiones a realizar en 2016 y 2018, y a la vez acoge a la NASA como socio.
Este nuevo plan ha sido aprobado por el Consejo de Delegados de la ESA, con un presupuesto de 850 millones de euros, pero el director de la agencia europea, Jean Jacques Dordain, considera que se puede empezar a trabajar ya con lo que hay y completar la financiación más tarde.
Pese a la insuficiencia presupuestaria, Exomars se convierte ahora en una nave orbital y un módulo de descenso de ensayos, que se lanzarían en 2016 y dos vehículos todoterreno que partirían en 2018. La participación de la NASA debe concretarse a lo largo del año que viene, pero podría consistir en los cohetes lanzadores de estos artefactos con destino a Marte.
(El País)

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