martes, 29 de diciembre de 2009

Hallazgo de una nueva civilización en el Amazonas



La deforestación del Amazonas revela un complejo entramado de pueblos, ciudades, carreteras y estructuras que hasta ahora habían permanecido ocultas.
Multitud de restos de lo que forman una antigua y hasta ahora desconocida civilización han aparecido bajo los árboles de la selva amazónica. Son en total 260 enormes avenidas, largos canales de riego y cercados para el ganado. Estos han sido divisados desde el aire en la frontera entre Bolivia y Brasil, uno de los mayores pulmones de nuestro planeta. El acelerado proceso de deforestación que sufre la selva ha provocado que las ruinas queden al descubierto ahora, debido a que la vegetación está desapareciendo.

La idea tradicional es que, antes de la llegada de españoles y portugueses en el siglo XV, no existían civilizaciones avanzadas en la cuenca del Amazonas. Pero la tala indiscriminada de árboles está dejando al descubierto numerosas pruebas de que las cosas no fueron realmente así. Las numerosas imágenes aéreas y de satélite revelan, un complejo entramado de pueblos, ciudades, carreteras y estructuras que hasta ahora habían permanecido ocultas bajo una impenetrable capa de vegetación.

Denise Schaan, de la Universidad Federal de Pará en Belem, ha realizado ya numerosos descubrimientos desde el aire e, incluso, ha examinado con cuidado imágenes de Google Earth. "No hay semana en la que no encontremos nuevas estructuras", asegura la investigadora. Algunas de ellas son cuadradas o rectangulares, mientras que otras forman círculos concéntricos o complejas figuras geométricas como hexágonos y octágonos, todos ellos conectados por una red de amplias avenidas. Los científicos llaman a estos hallazgos "geoglifos".

El último descubrimiento, cubre un área que se extiende en el norte de Bolivia y el oeste de Brasil. Un hallazgo que sigue a otros de grandes extensiones urbanas y pueblos interconectados, conocidos como "ciudades jardín", descubiertos en la zona central de Brasil y cuya antigüedad se cifra en unos 1.400 años. Pero sus formas y características, asegura Schaan, no se parecen en nada a los geoglifos.

Ambos descubrimientos muestran que grandes áreas de la Amazonia estaban densamente pobladas mucho antes de las primeras llegadas europeas. Los geoglifos están formados por zanjas y cunetas de once metros de ancho por dos de profundidad. Sus diámetros oscilan entre los 90 y los 300 metros y se piensa que su periodo de construcción se sitúa entre hace 2.000 años y el siglo XIII de nuestra era.
En las excavaciones se han sacado a la luz piezas de cerámica, piedras talladas y otros signos de ocupación humana, aunque en algunos de los sitios no se han encontrado objetos, algunos de ellos podrían tener funciones ceremoniales mientras que otros podrían haber estado destinados a tareas defensivas.

A pesar de que no existen evidencias de que los antiguos habitantes de la Amazonia hayan construido pirámides o desarrollado un lenguaje escrito (como hicieron, entre otros, los egipcios), sí se ha demostrado que poseían una gran complejidad social y una capacidad para domesticar el entorno, algo muy distinto a lo que hacen, incluso en la actualidad, las tribus aisladas que viven en la selva.
(ABC)


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