jueves, 31 de diciembre de 2009

La luna será azul esta noche




La luna no es azul, se desconoce por completo el origen de este nombre, es posible que pertenezca un astrónomo romántico. Aunque este nombre ha inspirado a numerosos poetas, pintores, novelistas o músicos.

Este fenómeno de luna llena se repite cada 29,5 días por lo que cada dos años y 7 meses sucede dos veces en un mismo mes, este es el caso de este mes de diciembre, cuando ya ocurrió el día dos. Pero lo realmente insólito es que coincida con el último día del año, la última vez que ocurrió esto fue en 1990 y hasta 2028 no lo volveremos a ver.

De esta manera si vemos la luna de color azul no es un efecto óptico, sino que según los astrónomos esto esta causado por el polvo que hay alrededor de la atmósfera terrestre que puede hacer que se vea la superficie lunar de color cobalto. En 1883, el volcán Krakatoa lanzó tanto polvo que la luna se vio azul durante dos años.

(ABC)

La recuperación del Báltico


En el último Consejo de ministros de Medio Ambiente de la UE se ha decidido poner en marcha el programa de recuperación del mar Báltico, una de las áreas más contaminadas del mundo. Este era uno de los proyectos más emblemáticos para la presidencia sueca de turno.

En total ocho de los nueve Estados que rodean el Báltico forman parte de la UE desde 2004, allí vive casi la quinta parte de los ciudadanos comunitarios. La idea es coordinar la acción en la zona, cada uno de los ocho Estados organizará una o varias de las numerosas acciones que figuran en el plan de recuperación, como el tratamiento de residuos, la limpieza de las aguas, la interconexión de redes eléctricas y de transporte o incluso la lucha contra el crimen organizado. Para que todo sea un éxito es fundamental la cooperación de Rusia, el noveno Estado.

«El mar Báltico es una de las áreas más contaminadas del mundo» según palabras de Satu Hassi ex presidente de la comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo.
La vulnerabilidad del Báltico se debe, entre otras cosas, a su escasa profundidad, que se sitúa entre 50 y 60 metros de media (el Mediterráneo tiene 1.500); sus aguas se renuevan muy lentamente, cada 30 años aproximadamente. Tiene uno de los tráficos más densos del mundo, dos mil barcos, en su mayoría petroleros, navegan a diario por este mar con un riesgo muy elevado de accidentes. También hay que tener en cuenta el vertido de aguas residuales, cascos de barcos hundidos, munición y armas químicas procedentes de la primera y segunda guerras mundiales.

Pero sobre todo tiene dos problemas fundamentales: la eutrofización y la sobrepesca. Se llama eutrofización a la muerte del medio marino por un exceso de nutrientes, esto hace que las algas comiencen a proliferar de tal manera que terminan con el oxígeno del agua y con cualquier signo de vida en ella. Para evitarlo se toman medidas en la política agraria y se prohíbe la utilización de fosfatos en los detergentes de toda la UE. Por su parte la sobrepesca ha hecho estragos en el bacalao de forma que todo el ecosistema marino se ha resentido.

Se trata de la primera vez que la UE adopta una estrategia tan completa en una macrorregión, la experiencia se podrá aplicar posteriormente a otras zonas también degradadas, como la costa mediterránea o la cuenca del Danubio, además de ser un primer paso en la Política Marítima Integrada de la UE.
Según un informe de WWF realizado en 2008, en Suecia la superficie muerta en el mar supera en dos veces a la zona cultivada, es decir 70.000Km².

(ABC)

martes, 29 de diciembre de 2009

Hallazgo de una nueva civilización en el Amazonas



La deforestación del Amazonas revela un complejo entramado de pueblos, ciudades, carreteras y estructuras que hasta ahora habían permanecido ocultas.
Multitud de restos de lo que forman una antigua y hasta ahora desconocida civilización han aparecido bajo los árboles de la selva amazónica. Son en total 260 enormes avenidas, largos canales de riego y cercados para el ganado. Estos han sido divisados desde el aire en la frontera entre Bolivia y Brasil, uno de los mayores pulmones de nuestro planeta. El acelerado proceso de deforestación que sufre la selva ha provocado que las ruinas queden al descubierto ahora, debido a que la vegetación está desapareciendo.

La idea tradicional es que, antes de la llegada de españoles y portugueses en el siglo XV, no existían civilizaciones avanzadas en la cuenca del Amazonas. Pero la tala indiscriminada de árboles está dejando al descubierto numerosas pruebas de que las cosas no fueron realmente así. Las numerosas imágenes aéreas y de satélite revelan, un complejo entramado de pueblos, ciudades, carreteras y estructuras que hasta ahora habían permanecido ocultas bajo una impenetrable capa de vegetación.

Denise Schaan, de la Universidad Federal de Pará en Belem, ha realizado ya numerosos descubrimientos desde el aire e, incluso, ha examinado con cuidado imágenes de Google Earth. "No hay semana en la que no encontremos nuevas estructuras", asegura la investigadora. Algunas de ellas son cuadradas o rectangulares, mientras que otras forman círculos concéntricos o complejas figuras geométricas como hexágonos y octágonos, todos ellos conectados por una red de amplias avenidas. Los científicos llaman a estos hallazgos "geoglifos".

El último descubrimiento, cubre un área que se extiende en el norte de Bolivia y el oeste de Brasil. Un hallazgo que sigue a otros de grandes extensiones urbanas y pueblos interconectados, conocidos como "ciudades jardín", descubiertos en la zona central de Brasil y cuya antigüedad se cifra en unos 1.400 años. Pero sus formas y características, asegura Schaan, no se parecen en nada a los geoglifos.

Ambos descubrimientos muestran que grandes áreas de la Amazonia estaban densamente pobladas mucho antes de las primeras llegadas europeas. Los geoglifos están formados por zanjas y cunetas de once metros de ancho por dos de profundidad. Sus diámetros oscilan entre los 90 y los 300 metros y se piensa que su periodo de construcción se sitúa entre hace 2.000 años y el siglo XIII de nuestra era.
En las excavaciones se han sacado a la luz piezas de cerámica, piedras talladas y otros signos de ocupación humana, aunque en algunos de los sitios no se han encontrado objetos, algunos de ellos podrían tener funciones ceremoniales mientras que otros podrían haber estado destinados a tareas defensivas.

A pesar de que no existen evidencias de que los antiguos habitantes de la Amazonia hayan construido pirámides o desarrollado un lenguaje escrito (como hicieron, entre otros, los egipcios), sí se ha demostrado que poseían una gran complejidad social y una capacidad para domesticar el entorno, algo muy distinto a lo que hacen, incluso en la actualidad, las tribus aisladas que viven en la selva.
(ABC)


lunes, 28 de diciembre de 2009

La NASA llevará a cabo dos misiones en Marte




El proyecto Exomars que pretende llevar a cabo una explotación en Marte, a través de la Agencia Europea del Espacio (ESA) ha sufrido varios cambios de fechas, replanteamientos y limitaciones presupuestarias desde que se propuso hace ya varios años, ha sido aceptada una nueva configuración.

El origen era un vehículo robot todoterreno para explorar la superficie del planeta rojo (primero de la ESA) y su coste se estimó en mil millones de euros que nunca se llegaron a cubrir entre los 13 países miembros de la ESA (incluida España) interesados en participar en la misión. Pero ahora Exomars se ha dividido en dos misiones a realizar en 2016 y 2018, y a la vez acoge a la NASA como socio.

Este nuevo plan ha sido aprobado por el Consejo de Delegados de la ESA, con un presupuesto de 850 millones de euros, pero el director de la agencia europea, Jean Jacques Dordain, considera que se puede empezar a trabajar ya con lo que hay y completar la financiación más tarde.

Pese a la insuficiencia presupuestaria, Exomars se convierte ahora en una nave orbital y un módulo de descenso de ensayos, que se lanzarían en 2016 y dos vehículos todoterreno que partirían en 2018. La participación de la NASA debe concretarse a lo largo del año que viene, pero podría consistir en los cohetes lanzadores de estos artefactos con destino a Marte.

(El País)

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Llegan los Reyes a Doñana


Dentro del Plan de Actuaciones de la Consejería de Medio Ambiente en Doñana, se invertirá para el 2010 un total de 20 millones de euros en el Espacio Natural de Doñana, según informó el Consejo de Participación del parque. Esto supone un ligero incremento respecto al año pasado. Según señaló el viceconsejero de Medio Ambiente Juan Jesús Jiménez, en una reunión, en la que también se aprovechó para dar el visto bueno al II Plan de Desarrollo Sostenible de Doñana y al Plan de Ordenación del Territorio de la Costa noroeste de la provincia de Cádiz.

En lo referente a la inversión Jiménez destacó que “es un ejemplo de compromiso de la Administración autonómica para con la conservación de este espacio natural”. En cuanto al Plan de desarrollo sostenible, que no recibió el apoyo de la organización WWF-Adena, prevé una inversión de 200 millones en los próximos tres años. Según la Junta, “dará respuesta a problemas como la gestión del agua o las comunicaciones en la comarca”.

La organización Ecologistas en Acción, con Juan Romero a la cabeza señaló que en la reunión también se abordó el informe de la Estación Biológica de Doñana, del CSIC, en el que se alertan de los principales riesgos para este espacio protegido. Uno de los más mencionados es la sobreexplotación del principal acuífero del parque, debido en gran parte a los pozos ilegales. En lo que respecta a este asunto, la Consejería de Medio Ambiente anunció que indagará si el campo de golf de Matalascañas, denominado Dunas de Doñana, riega sus instalaciones con aguas residuales depuradas “tal y como está previsto y no con agua del acuífero del parque”. Según informa WWF este campo “no publica los datos acerca del agua depurada que usa para el riego ni los requerimientos concretos que tienen las instalaciones” tal y como hacen otros campos de golf como el de Marbella en la provincia de Málaga.



El CSIC también incidió en la reunión llevada a cabo ayer, en las transformaciones que podría sufrir Doñana por los efectos del cambio Climático, tales como la sequía o el crecimiento del nivel del mar. Otro de los problemas de este espacio es la pérdida de biodiversidad, al igual que las especies vegetales y animales invasoras que están dañando Doñana. Además Romero también habló de la creciente preocupación por el repunte del uso de venenos en la zona.
(El País)

La cumbre no vinculante



La cumbre del clima de Copenhague ha sido para la mayoría de las ONG´s un verdadero fiasco. Ni siquiera la clase política considera que se hayan llevado a cabo suficientes esfuerzos para conseguir un acuerdo vinculante que permitiera poner un punto y aparte a la utilización de los recursos antes y después de la Cumbre.




Esta pancarta recoge la “verguenza” de multitud de miembros de organizaciones no gubernamentales que rechazan la resolución establecida en la Cumbre de Copenhague. Tras el cartel vemos algunos de los rostros de los principales líderes mundiales. También se han escuchado palabras como catástrofes, fiasco o mentiras, tras el pésimo resultado de la cita climática más importante del mundo.

Todas las esperanzas estaban depositadas en esta Cumbre antes de que comenzara, pero después no han quedado más que incertidumbres y rabia difundida por los cinco continentes, que han visto la trasformación de otra reunión política global en todo un “show mediático”
Organizaciones como Green Peace o el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) han calificado sus resultados como peores que el Protocolo de Kioto, en1997, que hasta hace un mes era considerado obsoleto.

Representantes de 193 países, y un total de 46 mil personas acudieron a una reunión que se desbordó en los parámetros organizativos dentro de la Bella Center, para que finalmente todo se decidiera en una carta escrita por un grupo reducido de presidentes, con Barak Obama al frente y a puerta cerrada.
Bajo el liderazgo de Estados Unidos, Brasil, China, India y Sudáfrica, pero con el rechazo de un bloque conformado por Venezuela, Nicaragua, Cuba, Bolivia y Sudán, se definió un compromiso no vinculante, que tampoco fija objetivos de reducción en las emisiones de gases contaminantes, tal vez el vacío más grave que deja toda la conferencia.
Todos los delegados llegaron a Dinamarca con la idea de exigirles a las potencias, encabezadas por China y Estados Unidos, los mayores contaminantes, que se comenzara a concretar una disminución de la contaminación del 45 por ciento para el 2020, y que alcanzara el 95 por ciento en el 2050.
Ninguno de esos números se analizó suficientemente, y ahora cada país podrá reducir los porcentajes que desee sin enfrentarse a castigos, mientras se definen unas cifras vinculantes en el transcurso del 2010, y que podrían sellarse en la COP 16, una conferencia similar a la danesa que se desarrollará en México dentro de un año.

En lo que sí hubo consenso fue en que la temperatura promedio del planeta no debe subir por encima de los 2 grados. Pero esto no es nuevo. Esa temperatura tope había sido definida por los más de 100 científicos que integran el Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) hace más de un año, como una condición para que el planeta no se enfrentara a extinciones masivas y al recrudecimiento de los desastres naturales.

Pero más grave que celebrar un acuerdo sobre algo que ya era de conocimiento público, fue haber dejado sin definir cómo se conseguirá, si ni siquiera hay metas para bajar las emisiones de dióxido de carbono, metano y otras sustancias contaminantes.

Se establecen como puntos concretos: la creación de un fondo de 10.000 millones de dólares entre 2010 y 2012 para que los países más vulnerables afronten los efectos del cambio climático, y 100.000 millones anuales a partir de 2020 para mitigación y adaptación. Un consenso económico que no alcanza los 140 mil millones que se habían planteado inicialmente y que tampoco da claridad sobre cómo se llevaría esa financiación a las naciones menos favorecidas, ni cuáles tendrían prelación.

(El País)

viernes, 11 de diciembre de 2009

Cumbre de Copenhague



Bruselas acoge estos días una de las reuniones más importantes a nivel mundial para debatir el futuro de nuestro planeta. La cumbre de Copenhague, a la que han acudido los más altos representantes de la política a nivel mundial, pretende ser un punto y aparte del Protocolo de Kioto, donde no se cumplió ninguno de los propósitos planteados inicialmente. EE UU rechazó acatar dicho protocolo, por lo que China quedó exonerada de su cumplimiento.

Con un optimismo renovado, los líderes de los 27 pretenden contribuir a erradicar el cambio climático, cuyos efectos ya se están haciendo más que evidentes en el planeta. Aquí se negocia el dinero que la Unión Europea está dispuesta a donar para que los países en vías de desarrollo puedan adaptar sus economías a las nuevas exigencias medio ambientales que se establecen. Países como Holanda, con 300 millones de euros, o Suecia, con 750 millones, han comenzado ya su contribución con el planeta, y se espera que otros países muevan ficha durante los próximos días, de forma que Europa se haga cargo de los 2000 millones de euros anuales que pretende dedicar a apoyar a estos países pobres en su lucha contra el cambio climático, o al menos así lo afirmaron ayer el presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro británico Gordon Brown.

"Anunciaremos una cifra que superará los 2.000 millones de euros, y Francia aportará a este fondo la misma cantidad que Reino Unido, es decir, casi 900 millones de euros en tres años". Según informó el presidente francés, Nicolás Sarkozy en una rueda de prensa conjunta con su homologo británico.

A pesar de este avance, en lo referente a las emisiones de gases contaminantes, no se ha apreciado una postura muy optimista para su erradicación, y esta es la última oportunidad para conseguir un nuevo tratado que permitiera frenar el ya avanzado cambio climático, e impedir los efectos más perniciosos del calentamiento. Europa espera conocer los propósitos de EE.UU y después actuar en consecuencia, intentando reducir el 30% de las emisiones contaminantes.

Si no se llega a un acuerdo sobre este asunto, la temperatura subirá 3,5 grados en 2010, quedándose muy por encima del listón de los dos grados exigidos por la UE y a mucha distancia de los 1,5 grados considerados como admisibles por los países menos desarrollados.

(El País)